Leticia Eritier : ¡¡Despertemos!!

Septiembre 2, 2010 en Presentacion de El Jurado

Autor: Leticia Eritier

Pais:

 

MI VIDA TRANCURRIA TAL Y COMO SIEMPRE QUISE,MAÑANAS ,TARDES NOCHES,SOLUCIONANDO INCONVENIENTES DE LA VIDA COTIDIANA PERO NADA MAS ALLA DE LA REALIDAD.

ESO ES ALGO EN LO QUE PIENSO A MENUDO,PUES QUISIERA POR MOMENTOS QUE CIERTAS COSAS SE RESUELVAN COMO EN MI ..NUESTRA SAGA..

UN POCO DE LO SOBRENATURAL,ESO QUE NOS LLEVA A TERRENOS INPENSADOS ,PERO QUE TAN BUENO ES PARA SEGUIR ADELANTE..LEYENDO MI PRIMER LIBRO PENSE EN MUCHAS COSAS ,AL  RESPECTO , DE QUE LADO ME PONDRIA, SI ESA, LA VIDA DE BELLA FUESE LA MIA.CLARO QUE CON ALGUNOS AÑOS DE MENOS Y TAMBIEN KILOS!

CUANDO VI EL HERMOSO ROSTRO ENTRAR DETRAS DE SUS ACOMPAÑANTES ,NO PUDE DETENER MI MENTE ,CORRIA POR UN BOSQUE FRONDOSO,PERO QUE A LA VEZ RECORRIDO POR MI SER SE TRANFORMABA EN UNA CARRERA HACIA LO EXITANTE ,EL PRODUCIA QUE MI MENTE NO PARARA,MIS MANOS TRANSPIRABAN, MI LENGUA , CADA UNO DE MIS MUSCULOS EN MI CARA NO TENIAN DIRECCION.

SU MIRADA LO DIJO TODO.. DESDE ESE MOMENTO COBRO VIDA EN MI,ME DETUBO ,PARA LUEGO TOMARME,MI VIDA ,MI SER MI ALMA FUE EN ESE INSTANTE SUYA,EDWARD LO TENIA TODO ¡!!!

LA HISTORIA QUE TODOS CONOCEN ESTA CLARA AUNQUE SIEMPRE REGRESEMOS A VIVIRLA EN PARTES DIFERENTES,PERO NO PUEDO DEJAR DE CONTARLES ESTA ,LA MIA QUE TAMBIEN ES LA DE USTEDES.

CASI EN EL FINAL DE LA PRIMERA PARTE DE LA SAGA LIBRO 1…LEJOS DE MI PADRE Y SU FAMILIA,TUBE LA PRIMERA EXPERIENCIA..QUERIA QUE ME TOMARA,ME BESARA, DECIRLE TODO LO QUE SU CUERPO HACIA EN MI,TANTO LO DESEABA QUE NO PRONUNCIABA PALABRAS FRENTE A EL,CUANDO LEIA,LO VEIA FRENTE A MI,CUANDO MIRABA LA ESENA FRENTE A MI ,ME INUNDABA LA IDEA DE ESTAR EN EL LUGAR DE BELLA,Y LO CONSEGUI!!!

ALLI ME DIJO QUE ESTABA ENAMORADO DE MI ,UN LUGAR FRIO LEJOS DE CASA  A PASOS DEL PRADO DON DE POR PRIMERA VEZ LO VI .

SU CUERDPO PERFECTO HACIA QUE MI SER SE TRANSLADE A LUGARES RECONDITOS DONDE NADA NI  NADIE PODRIA ALCANZARME.

CUANDO LA NOCHE CON EDWARD TERMINABA Y EL PERSONAJE SE GUARDABA EN MI MENTE ,DEBIA CONTINUAR CON MI VIDA Y MIS  OBLIGACIONES,PERO NO LLEGABA EL MEDIODIA DONDE LAS ESENAS GUARDADAS EN MI CORAZON SALIAN A LA LUZ.

ASI FUE COMO TERMINE DE LEER LOS CUATRO LIBROS EN 4 MESES.LUEGO CONTINUE HASTA HOY ..QUE SON MI NANA PARA TERMINAR EL DIA.

UNA TARDE DE INVIERNO SUMERGIDA EN NEW MOON,TUVE UN SUEÑO DONDE EDWARD ME BESABA TANTO TANTO QUE RECONOCI ESE SENTIMIENTO SENSACION Y MI REFLEJO ME DESPERTO ,POR DIOS QUE CREI ERA VERDAD POR QUE LO ESRA Y CADA PARTE DE MI CABEZA Y CUERPO  LO CREYO.

SU CUERPO , SU SER ES TAN PERFECTO , MIO QUE NO COMPRENDI MUY BIEN QUE SOLO CON UNAS POCAS PALABRAS MI MUNDO QUE GIRABA A SUS PIES ,SE PERDIERA, AQUELLA TARDE EN EL BOSQUE CUANDO ME DIJO QUE NO ME QUERIA .NO HAY MENTE QUE ACEPTE LO INACEPTABLE,PRIMERO POR AMARME Y AMARLO Y LUEGO POR PERDERLO TODO.

MI CORAZON SE DETUVO AL CHOCAR CUERPO A CUERPO CON EL EN AQUEL RELOJ, SUS LABIOS LO DIJERON TODO AL BESARME .

CREO EN ESTOS PERSONAJES MAS QUE EN MI MISMA ,CADA UNO DE NOSOTROS PODEMOS VERNOS IDENTIFICADOS SI LOGRAMOS ABSTRAERNOS DE LA REALIDAD Y VIAJAMOS POR NUESTRA MENTE.

LO MIO ES LA DETERMINACION,LOS AMO,Y ESTA ES SOLO UNA MINIMA PARTE DE ESTA AFIRMACION,VIVO COMO ELLOS Y PIENSO COMO ELLOS CUANDO ABRO UNA PAGINA DE ESTA HISTORIA.ME LO CREO Y LO DISFRUTO,SUFRO CUANDO ELLOS LO HACEN,AUNQUE ME ENCANTARIA QUE LO QUE VEMOS EN LAS PELICULAS SE ACERQUEN MAS A LA REALIDAD DE LA HISTORIA YA QUE PARA UNA FANATICA SIEMPRE FALTA ALGO.

ESTA ES TAN DIGNA ,LLENA DE AMOR,DESOLACION Y MUERTE QUE NADIE QUE LA LLEVE A UNA CINTA DE GRABACION PODRA IGUALARLA .ES UNA OBRA DE ARTE,PARA MI LO ES,AUN ESTOY SUMERGIDA EN LA ESCENA DE ACAMPADA,Y ALGUNOS QUE ME CONOCEN SE REIRAN AL LEERLO,PERO ES ASI PURA PASION.

IRRESISTIBLE SU CALOR PROPORCIONANDOME SU AROMA TAN RICO ,SU CUERPO JUNTO AL MIO,Y ESE BESO QUE HUBIERA QUERIDO NO TERMINARA NUNCA ,COMO BELLA O YO EN SU CUERPO.

                           ME DESPIDO,ESPERO ESTA INFIMA PARTE DE MIS SENTIMIENTOS EN TORNO A LA SAGA LOS ALIMENTE AUN MAS .

                                                                LETY!!!!!!!!!

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 Reseña:

 La Saga  tiene ese efecto en cada uno de nosotros.es el alimento que necesitamos para despertar nuestra imaginacion y sumergirnos en aquel territorio misterioso de nuestro ser y transportarnos  a ese mundo de fantasía donde nuestro cuerpo y mente  se fusionan para eclosionar en un grito capaz de resquebrajar cada centímetro de piel.

Esta  experiencia ,relato o historia esta escrita así,con cada pedazo de su esencia y ha sido traída aquí para enseñarnos a seguir soñando. nunca dejemos de hacerlo.nuestra fuente de inspiración siempre la encontraremos en un libro,un mensaje,una canción  o en nuestra propia película. abran su corazón y mente y ella llegara por si sola.

Javier Ayvar

de lety

” LA MISION ” Silvia Robles Febrer

Agosto 28, 2010 en Concurso, Participantes, relatos de lety

Autor: Silvia Robles


La  Mision

¿Que haces?     ..escribiendo..

¡que escribes..?

- Lo que se me pasa por la cabeza.

- Eh!

- Bella, se que lo entenderas, ahora necesito aclarame;

en poco tiempo he pasado de ser un vampiro solitario,

un ser al que despreciaba, a convertirme en un padre de familia.

Sí, tú me has dado no solo la dicha de tenerte como compañera,

sino que además tenemos a Reneesme. Me siento diferente,

como purificado; y necesito ponerlo en orden, aclarar mis ideas.

- Me dejaras leerlo.

- Cuando termine sera todo tuyo.

- Pues no te distraigo más.AMOR.

¿Que soy? Hasta mis 17 años era un simple humano que crecia

a principios del siglo XIX, con guerras, epidemias, etc; pero por AMOR

(si es curioso, pero en mi caso ese fue el motivo) Carlisle me convirtio

en vampiro, bebedor de sangre, inmortal. Y asi llevo unos 200 años.

No soy el unico en esta condición, ni el primero, hay otros más antiguos

que yo y posteriores a mi.

Lo que me hace diferente es el AMOR, no solo el que yo siento, sino el

que han sentido hacia mi; y ese AMOR compartido es el que nos ha permitido

concebir un ser tan especial como RENEESME. Tampoco es unica, ha habido

tambien otros como ella, pero lo que la hace diferente es que fruto del AMOR,

y que su made esta (no diria la palabra viva), pero esta para contarlo.

Y toda esta reflexión me lleva a lo que me hace estar escribiendo estas lineas,

¿cual es mi misión?. Tras 200 años de observador del trascurso del tiempo

no habia aprendido grandes cosas del sentido de la vida, si que es verdad que

almacenaba muchos conocimientos de como se producian las cosas; pero para

qué, era un misterio incluso para los de mi especie. Ahora la venda de los ojos empieza

a caer.

Mi misión es…

- Ya has acabado.

- Necesito parar, es duro ordenar la mente, incluso a pesar de tener más capacidad.

- Me dejas leer lo que has escrito.

- Todo tuyo.

Bella fue leyendo, lentamente como si masticara cada palabra, como si la asimilara letra a letra,

silaba a silaba, palabra a palabra; y al acabar volvio a leerlo como si necesitase memorizarlo,

como si fuese una oración.

No me hacia sentir nervioso, me agradaba que le dedicase esa atención, que en mi caso

no era posible, porque las palabras habian ido saliendo como disparadas de mi mano, casi

sin sentir que pasaban por mi mente.

Y cuando acabo se volvio hacia mi, sus ojos brillaban, casi diria que estaban llenos de lagrimas

(¡como si un vampiro pudieses llorar!), me abrazo y me beso; uno de esos besos suyos, nuestros,

eternos, pero tiernos, dulce, sin agobios, trasmitiendo todo su AMOR y sin motivos para acabar.

- Te quiero, curiosamente fue ella la que paro, para cogerme la cara con sus manos y mirarme con

sus ojos violaceos (sí, no dorados como el resto, los suyos eran violaceos; en parte porque habia

empezado una nueva dieta, su secreto, no queria compartirlo hasta ver si funcionaba). Esos ojos

que me capturaban y donde me encantaria quedar flotando para la eternidad.

Vas muy rapido, pero te vas acercando.

- ¿Como que me acerco?, ¿a qué? ¿es qué ahora tu sabes la respuesta?

Me sonrio, con su sonrisa llena de luz, de AMOR.

- Siempre la he sabido, desde el dia que te conoci, era obvio lo llevas grabado.

- ¿A qué te refieres, no te sigo?

- Eh, no estabas aclarandote, no querras que te de yo las respuestas, buscalas dentro de ti,

eres tú el que tiene que encontrarlas; si te lo dicen no tiene gracia.

Y se fue, con esa lentitud que me seguia maravillando, ¿como un vampiro podia ser tan parsimonioso,

tan delicado?, se podian ver cada uno de sus movimientos; y no solo yo, por ser igual que ella,

si no que los humanos tambien veian esos graciles movimientos. A veces deseaba poderla ver

con ojos mortales, para sentir el efecto que causaba su presencia, debia ser como contemplar a

una diosa.

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Reseña:

Esta  historia como todos entendemos y pudimos disfrutar ,muestra el  amor y la  lucha  …”CREPUSCULIANAS VIP”  les recuerda a los que aun no han salido a recorrer los caminos de la vida…”solo hay que desear,amar y ser fuerte” ,eso ultimo es lo mas duro,pero les aseguro al llegar del otro lado encontraran lo que tanto buscaron.
Amor incondicional,ese que transpasa las fronteras de lo que la mente esta acostumbrada a transmitir….asi somos mejores para y por el fruto de ese amor que es sin mas …”todo lo que el hombre necesita para vivir”.

Leticia Eritier

de lety

POR PAULA PEREZ : “Cartas a Robert Pattinson”

Agosto 19, 2010 en Concurso, Participantes, relatos de lety

AUTOR:  PAULA PEREZ

PAIS:http://www.kylie.org.uk/images/flags/Chile.png

Es noche y llueve en este pequeño país de terremotos tan intensamente publicitado en estos meses y tan convenientemente fotografiado en los paquetes turísticos.

En Chile, todos somos supervivientes de algo, una inundación, un terremoto, un aluvión, una sequía o un amor.

La última vez que la tierra demostró su grandeza, yo estaba en la terraza de mi departamento. Oí los gritos de los niños y las suplicas desesperadas de alguno que pedía al cielo el perdón de sus pecados. Yo no pedí perdón, no salió de mi boca ni el más mínimo murmullo. Hace tiempo que mi relación con Dios está rota y me sentí orgullosa de que mi fe no hubiese vuelto por un momento de desesperanza.

Me asomé al balcón, tal y como lo hice aquel día.

Suspiré.

Ese Febrero no volverá a repetirse. Era mi oportunidad, mi escape. Era mi madre lo suficientemente lejos como para aceptar la teoría del accidente. Era la excusa del pánico, la consternación y la soledad…

Encendí un cigarrillo, mientras calculaba la distancia hacia el suelo. Más de veinte metros me separaban del alivio, de la desconexión… me incliné levemente hacia adelante para sentir el vértigo que nunca llegó. Un segundo y un leve salto serían suficientes, la gravedad haría su trabajo y el cemento me fulminaría… Tal vez…

Miré hacia el cielo y volví a suspirar.

Otro segundo me tomó el darme cuenta de que era demasiado valiente como para suicidarme y demasiado cobarde para seguir viviendo.

El teléfono volvió a sonar, era la cuarta vez en menos de media hora. Reí tristemente y aborte de mi mente todo pensamiento sobre la muerte. Supongo que resignada al entender que ella legará, tarde o temprano…

…Después de todo, sólo debía esperarla por un tiempo más.

Miré el número en el móvil antes de contestar. Era la Vale.

— Te olvidaste que debías venir— Me reprochó.

Intenté darle sentido a sus palabras, sin éxito alguno. Me sentía aturdida, afiebrada.

— Te olvidaste — Insistió — ¿No leíste los mail que te envié?

Esa era la razón por la que no entendía nada de lo que me estaba diciendo. Llevaba más de una semana sin acercarme siquiera a la computadora e ignorando los avisos de correos que llegaban a mi móvil.

— Lo siento— Me disculpé— No he leído nada, quería desconectarme por un tiempo.

— Tú ¿desconectada? — Rió con ganas— ¿Quién eres y que hiciste con mi amiga? — Carcajeó. —Te informo que hoy es el cumpleaños de Luis, y te envié el correo para que me ayudaras a prepararlo todo — exhaló un largo aliento antes de continuar— supongo que ya es tarde como para que me ayudes, pero te espero ¿vale?

Lo pensé un momento. La verdad es que visitar a mí amiga, no me hubiese venido nada mal. Pero si era el cumpleaños de Luis, seguro él y su esposa irían, después de todo, Luis era su mejor amigo.

Levanté la vista hacia mi escritorio. Ahí estaba el sobre que él, había dejado sobre mi almohada hace ya más de una semana y que por cobarde, yo no me había atrevido a abrir.

— La verdad es que no me siento nada bien— le expliqué — no creo que sea una buena idea el ir.

La Vale se quedó en silencio un momento. Luego suspiró.

— Luis y yo decidimos quedarnos fuera de todo esto— Me aclaró con voz dura— Tú eres… mucho más que mi mejor amiga y te quiero, por supuesto que lo sabes ¿verdad?

— Lo sé.

— Sabes también lo importante que es él para Luis. A ninguno de los dos nos es cómodo todo lo que ha pasado, pero les hemos respetado.

—Eso también lo sé —Le dije con un hilo de voz— Pero…

— Paula — Me interrumpió — Es tu decisión, no te voy a forzar a hacer nada. No me gustaría estar en tus zapatos hoy, y por supuesto que entiendo lo que sientes, no soy idiota. Pero tienes que enfrentar las cosas de una vez, darles un fin, es el único modo de sanar y de dar vuelta la página… eso si es que estas decidida a hacerlo.

— Lo estoy — le aseguré con la voz rota.

— Si es así, entonces ponte linda y ven. Te espero.

Cortó la comunicación.

Caminé hacia el baño, sintiendo igual que un condenado a muerte.

“La realidad es una enemiga invencible” — Pensé— “jamás dejó de saber dónde encontrarme”

Inspiré profundamente la última bocanada del cigarrillo que tenía en la mano, lo tiré y toqué el timbre.

Me llevé las manos al vientre, el dolor que me había molestado durante los últimos dos días, se intensificó de pronto, supuse que a raíz de los nervios.

Luis me abrió la puerta. Le regalé la más ancha de mis sonrisas mientras me arrojaba a sus brazos.

— Feliz cumpleaños — susurré en su oído.

— Gracias por venir — contestó estrechándome con fuerza— Sé lo difícil que es esto para ti— Suspiró — Ellos están aquí… Lo siento.

Aleje mi cara de su pecho y lo miré a los ojos.

— No tienes por qué disculparte — Le dije con una sonrisa, aunque todo mi cuerpo me rogaba el salir huyendo— es tu cumpleaños, sólo tú eres importante hoy.

Me beso en la frente y tomo mi mano para entrar en la casa.

Cuando llegamos al comedor, apretó levemente mi mano intentando confortarme.

— Les presento a Paula— Comenzó— es la mejor amiga de mi esposa.

Soltó mi mano y me prensó contra su cuerpo tomándome desde la cintura. Supuse que había notado que las piernas casi no me sostenían.

— Ella es mi prima Camila— Dijo señalando a la mujer que estaba sentada junto a la Vale— Y él es David, su esposo.

Siguió presentando a sus invitados de uno en uno,

Hasta que por fin llegó a él.

— Conoces a Carlos — Hizo una pausa— Ella es su esposa Francisca.

Quise morir en cuanto ella me sonrió.

Me petrifiqué, no fui capaz de devolverle la sonrisa ni de hacer un solo comentario. Las paredes a mi alrededor parecieron venírseme encima, la vista se me nubló y mis huesos se volvieron esponjas.

Luis me presentó a las dos personas que restaban y me extendió una silla junto a él para que me acomodara.

Intenté dominarme mientras todos retomaban su conversación, pero mi cuerpo no estaba por la labor. Después de unos minutos— que me parecieron horas—sentí un frío que me congeló y comencé a tiritar.

— ¿Te sientes bien? — Luis me preguntó mientras tocaba mi frente. — Estas ardiendo.

Lo miré, pero mis ojos lo enfocaban con dificultad.

El dolor en mi vientre se estaba volviendo insoportable, tanto o más que los espasmos de frío que ya no podía dominar. Con todo el disimulo del que fui capaz, me abracé con fuerza el torso.

— Estoy bien— mentí — es sólo que hace demasiado frío — intenté sonreír, o hacer una mueca en realidad— la calefacción en mi coche no funciona y no he dormido bien en estos días.

— Luis nos estaba contando que trabajas de noche— Me dijo Francisca en tono de conversación. — y que además cantas.

Me estremecí.

Es verdad que yo sabía que estaría aquí, que la conocería. Pero… ¡por el amor de todo lo que es santo!… no estaba preparada para entablar una conversación con ella.

Tal vez es que guardaba la esperanza de que me ignorara, después de todo, había muchas conocidas suyas, todas las esposas de los compañeros de trabajo de su marido ¿por qué tenía que escogerme justo a mí para hablar? Y peor aun… ¿por qué tenía que ser tan amable?

Noté que mis ojos se volvían opacos como si se hubiera levantado un muro que cegara las ventanas de mis pensamientos. Inspiré e hice acopio de todas las fuerzas que me quedaban para dibujar esa sonrisa payasa que tantos años me había costado perfeccionar.

— Es verdad — Reí y fijé mi vista en un punto ciego sobre su hombro— Trabajo de noche, como los médicos, los cantantes y las putas— volví a reír mientras apoyaba mis codos sobre la mesa y cruzaba los dedos de mis manos para apoyar mi barbilla en ellos —creo que soy una mezcla homogénea de los tres.

Sentí la mano de Luis apretando mi muslo, pero le ignoré y sostuve la mirada de la mujer a la que pertenecía quien había sido la razón de mi existencia estos últimos dos años.
Con un sutil asentimiento, Francisca reconoció mis palabras como una broma y rió.

— Todas las mujeres somos una mezcla de cosas, —aseguró con voz queda y elegante condescendencia— es nuestra naturaleza, somos un poco mártires como Juana, incondicionales como María y putas como Magdalena. —Me miró como sorprendida de sus propias palabras.

Yo quedé sumida en el más absoluto desconcierto mientras nuestras miradas permanecían fijas la una en la otra.

— Pero Paula es también cantante— intervino la Vale levantándose de su asiento y arrastrándome hacia el hermoso piano que había heredado de su madre — lo afinaron la semana pasada, — me explicó— Génesis está esperando por sus clases — rió mientras me acomodaba en la silla que Luis había traído para mí— ¿nos harías el honor?

Suspiré.

— No era necesario el comentario — Susurró en mi oído.

No contesté y deslice mis dedos por las teclas. Había aprendido una de tus canciones durante mis días de aislamiento… Never Think…

Ataqué las teclas con los párpados cerrados, meciéndome a un lado y a otro con la cabeza inclinada sobre el piano como si quisiera fundirme con la música, hasta borrar de mí toda sensación… sólo quedó el sonido, las notas largas y vibrantes, los escalofriantes glissandos y el instrumento cantando en su propio idioma hasta hacer que pareciera falsa cualquier otra forma de hablar.

Conforme avanzaba, la canción se convirtió en la esencia misma de la desesperación, como si su belleza fuera una horrible coincidencia, una extravagancia que encerraba una dolorosa verdad.

“Hombre, salva tu alma
Salva tu alma
Antes de que llegue demasiado lejos
Y antes de nada se pueda hacer
Porque sin mí
Tú lo tienes todo
Así que aguanta
Sin mí tú lo tienes todo”

Aun tenía los párpados juntos cuando Camila comentó:

— La canción es extraordinaria, ¿es tuya?

Negué con la cabeza al tiempo que giraba hacia ella

— No — Susurré — Es de un Inglés… Robert Pattinson.

— ¡Rob! — Chilló— Edward Cullen, el Vampiro.

Hice un mohín.

— No es un vampiro— Bufé— Es un actor maravilloso, que no sólo ha interpretado a un Vampiro.

— ¡No sabía que era cantante! — Volvió a chillar ignorando mi aclaración.
— Si — Suspiré — También es cantante, toca el piano y la guitarra además de componer.

— La canción es hermosa — Intervino Francisca y tú la cantas muy bien, como si sintieras cada palabra.

Reí.

— Creo que me he dejado llevar un poco — susurré haciendo una mueca y levantándome de mi asiento.

Busque casi con desesperación los cigarros y el encendedor en mi bolsillo. Enfilé hacia el patio. Repentinamente sentí nauseas, el dolor en mi vientre se había alojado en un punto fijo a la derecha, me dolía tanto que me costaba trabajo caminar con normalidad.

La Vale me siguió mientras los demás intentaban convencer a Carlos de que tocara algo para ellos, con la guitarra esta vez. Lo que fuese que pretendía cantar, yo no lo quería oír.

— Te vez mal — Comentó la Vale tocando con el dorso de la mano mi cara— Y estas ardiendo en fiebre. Necesitas algo para calmarte.

Le sonreí tragándome las náuseas.

— Como dijo una vez una mujer a la que me encanta parafrasear— Bromeé — “tengo suficientes tranquilizantes en mi bolso, como para dormir al caballo que nunca tuve… ente tanto frasco, le doy mi voto de confianza al cigarrillo”

— Muy graciosa — gruño.

— No te preocupes por mí— le pedí— Pasaré por tu baño y me iré a casa, no fumaré… lo prometo… no aquí.

Apuré el paso y traté de comprobar si ella aún estaba a mi lado, pero volví a sentir náuseas, estaba tan mareada que el baño me pareció el lugar más apacible y grato que yo jamás viera. No fui capaz de cerrar la puerta cuando un espasmo me sacudió, caí de rodillas frente al excusado y vomité como no recuerdo haberlo hecho jamás.

— Tranquila, ya va a pasar — Susurraba la Vale en mi oído, mientras sostenía con una mano mi frente y con la otra apartaba mi cabello hacia atrás.

El dolor en mi costado se sentía como una puya que me atravesaba.

— Lo siento — Me disculpé cuando al fin pararon los espasmos— No debí venir, te arruiné la noche.

— No seas ridícula por favor— Refunfuño — no es tu culpa el estar enferma.

Agobiada de vergüenza apoyé la espalda en la pared, encogí las piernas, cerré los ojos y los apreté contra mi brazo derecho, mientras con el izquierdo me tapaba la cabeza.

No hubo nada —ni sus ruegos, ni a la larga su partida en silencio— que me hiciera levantar la mirada otra vez.

Cuando al fin estuve sola, me levanté del piso con dificultad y me escabullí por la puerta trasera hacia mi coche.

No iba ni a mitad de camino, cuando me rendí… no podía conducir más. Estacioné y llamé a un taxi.

— Disculpe señorita, pero no se ve nada bien — me dijo el taxista con la cara cargada de preocupación — ¿necesita que le ayude a subir a su departamento?

Lo pensé por un momento, era un hombre moreno y corpulento, no me dio pinta de psicópata… digamos que no tengo competencia.

Accedí.

El hombre bajó del auto, abrió mi puerta y me tomó por la cintura para soportar mi peso.

— No se siente bien— explicó al portero que le miró con desconfianza— La subiré hasta su departamento y me iré.

— Por supuesto— Respondió Marcelo— Yo le guio.

Subimos los tres al ascensor, cuando llegamos a la puerta, saqué la llave de mi bolsillo y la abrí.

— ¿Necesita que llame a alguien señorita? — Preguntó Marcelo.

— No, muchas gracias— Respondí con dificultad — saqué de mi bolso dinero y se lo extendí al taxista— quédese con el cambio, usted ha sido muy amable.

— Muchísimas gracias— Respondió él— Espero que se mejore — Aseguró mientras yo cerraba la puerta.

Encendí la luz y caí al piso. Entonces la luz a mi entorno empezó a apagarse; fue como si se extinguiera, pero no era así; y, mientras me revolvía por la alfombra, gritando y arañando su tejido espasmódicamente, vi tu rostro distante a través de la oscura neblina en mis ojos.

Intenté levantar el peso de mi cuerpo. No pude. No pude oír nada, y pronuncié tu nombre en silencio como una plegaria. Como aquel día en el que decidí amarte, como el día en que te convertiste en mi salvador, en mi ilusión.

…Robert… Robert Pattinson…

Conseguí levantarme… sólo un poquito, apoyando todo el cuerpo en mis manos con mis brazos doloridos. Sabía que no vendrías, pero ¿acaso no consiste en eso la fe?, ¿creer en lo que no podemos ver, ni tener?

Elegí vivir soñando con un imposible, en vez de rendirme al dolor de una amarga y devastadora realidad…

RESEÑA:
Paula..todos buscamos lo que sabemos nos pertenece,lo que forma nuestro mundo por completo para potenciar nuestras virtudes.Sin ello no estamos llenos,no podemos amar ni ser amados,tu carta nos muestra resignacion,angustia ,dolor,aceptacion de tu realidad y de lo que en este momento debes enfrentar ….nuestras capacidades deben ser empleadas en lo que nos llena,nos hace feliz…el ser humano es debil..se confunde con facilidad si intenta durante un tiempo prudencial salir ..y no lo logra..ahi es que falla..cae…levantate de esa alfombra,deja de arañarla,encuentra la salida para una vida completa, noches de soledad seran solo parte del pasado.
La unica salvacion ..eres tu misma..el no lo es,es solo tu mente la que decide ,despierta ya…el mundo necesita mujeres como vos!!!!!..

Gracias una vez mas por compartir y abrir tu corazon,tu vida y tu mente.

Leticia Eritier

de lety

Sueños imposibles… Por Lizzie Yannile

Agosto 12, 2010 en Concurso, Participantes, relatos de lety

Autor: Lizzie Yanile

Pais: Mexico

Tal vez a ustedes les perezca tonta esta historia y lo que pienso acerca de algunos personajes… pero es como me siento.Todo empezó un día en la escuela … yo iba en 4° año de primaria … ya iban a empezar las vacaciones de verano y la maestra de Ingles dijo que podíamos ver una película que al día siguiente la trajéramos … entonces una amiga que estaba obsesionada con las películas de “Harry Potter” llevo la de “Harry Potter y el Cáliz de Fuego”, (yo ya había visto esa película y claro que me encanto) cuando ya estábamos todos sentados frente al televisor un niño empieza a decir:

-Fler de la Cour es mía.

Y fue cuando todos empezamos a decir quién nos gustaba … todas las niñas decían:

-Harry Potter es mío- y se peleaban por él.

Yo no dije nada hasta que apareció el guapísimo de Cedric Diggory.

-A mí me gusta Cedric-exclame.

Como estaba en la escena cuando Cedric mete su pergamino en el Cáliz antes estaba lloviendo y Cedric se mojo pero parecía que estaba sudado.

-¿El sudado?-pregunto una niña con un poco de asco en su voz.

Me enoje mucho porque sabía que nada mas lo hacía para molestarme ya que no le caía muy bien que digamos. Y le conteste:

-¡Abre bien los ojos niñita! ¡Si pones atención en la película veras que antes estaba lloviendo!¡ Daaaah!

Ella me lanzo una mirada de enojo y yo solamente sonreí.

Pasaron dos años y yo estaba en 6° de primaria y mis amigas y yo estábamos platicando un día en la hora del almuerzo que queríamos que un día nos sacaran de la sala de cine y nos pusimos de acuerdo para ir un día y si fuimos a ver la de “High School Musical la Selección” pero nada más un señor nos dijo:

-Podrían guardar silencio estamos tratando de ver la película.

Nos los dijo porque estábamos gritando como locas y cantando todas las canciones. Y después como todas veníamos con nuestras mamitas ellas se pusieron a pelear con el señor a mitad de la película… fue muy gracioso!

Pero 2 días después salió en la televisión un Tráiler de una película… solamente alcance a ver a un tipo que estaba muy cerca de un tipa como si la quisiera besar o algo por el estilo y el tipo le decía a la tipa:

-Now, you are my life.-

Cuando vi eso le dije a mi madre si podía ir a verla y me dijo que sí. Así que yo ya estaba emocionada por ir a verla y cuando llegue al cine el día del estreno y había un poster enorme de la película y le dije a mi madre que me tomara una foto con Edward Cullen, pero cuando la vi yo pensé:

-Yo a él lo conozco! ¿De dónde lo eh visto? Bueno luego lo investigo-.

Así que fuimos a comprar los boletos y entramos a la sala del cine, cuando empezó decía:

-Nunca había pensando cómo iba a morir… pero hacerlo en vez de alguien a quien amo es una buena manera.

Eso me atrapo de inmediato porque es verdad… morir en vez de alguien a quien amas es mejor.

Pero después cuando Edward y Bella están en el bosque recordé de donde había visto a él… él era Cedric Diggory!! O POR DIOS!! No lo podía creer! Y al final me quede nada más para ver como se llamaba y decía:

EDWARD CULLEN ROBERT PATTINSON

Después de eso llegue a mi casa a prender mi computadora y empecé a investigar todo sobre él y me sorprendió que habían muy pocas imágenes de él solo hablaban de una tal Lizzie Pattinson cuando le di Clic vi que es su hermana y que tenía otra mas que se llama Victoria Pattinson y que cuando él era chiquito sus hermanas lo vestían de niña para jugar con el haha!

Después salió la película de “New Moon” y quise ir a verla pero cuando la vi no me gusto mucho porque nada mas sale unas pocas veces Edward sale más Jacob… acepto que esta guapo pero yo toda vía sigo amando a Edward Cullen. Aparte esa película fue nada más de Bella y Jacob. Pero me encantaron las canciones del Soundtrack y hasta la fecha no las dejo de escuchar ni un solo momento!

Pasaron unos cuantos meses y me fui de vacaciones a Tuxtla Gutiérrez, Chiapas con mi padre y su ahora esposa. Nos quedamos con la familia de la esposa de mi padre. Los sobrinos de ella me llamaban prima y la verdad no me molestaba en lo absoluto, el que más me llamaba así era el chico de 14 años y me conto que tenía una novia que también le gustaba todo de la Saga de Twilight y que ella tenía todos los libros la diferencia era que a mí no me gustaba leer. Entonces dos días antes de que yo me fuera me dio el Libro de Twilight y me dijo que se lo había regalado su novia y lo empecé a leer y me encanto y ya no pude parar, mi padre se dio cuenta de eso y se sorprendió cuando veía que yo estaba en la sala leyendo en vez de estar viendo televisión. Después llego la hora de irnos, ahora nos íbamos a Huatulco!

Llegamos al Hotel y fuimos a ver que había por el Centro … había un Mercado de recuerdos y en frente una plaza con un Cine abandonado y estaba muy descuidada, lo lógico iba a ser que esa plaza haya quebrado por que solamente había 5 tiendas … 4 eran de ropa y 1 era una Librería y la esposa de mi padre quería un libro y mi padre también entonces entramos y yo me pase rondando por la librería, me sali un momento para sentarme y no había visto que en la entrada de esa Librera estaban todos los libros de la saga de Twilight entonces le dije a mi padre que ahí estaban y decidió comprarme el de “Eclipse” y lo empecé a leer en cuanto llegamos al Hotel y me encanto.

Cuando termine ese libro y ya estaba en Cuernavaca (mi cuidad) le pedi a mi padre que me comprara el de amanecer y lo leí y me encanto .. osea a mi todos eso libros me hacen reir,llorar e incluso me hacen enojar haha! Es que cuando lees esos libros tu sientes que eres bella (claro si eres niña) y sientes como si estuvieras viviendo esa historia de verdad! Cuando en “Amanecer” tienen a su hijita Renesmee y Jacob se imprima de ella … Aquí va la parte vergonzoza para mi … desde que leí hacerca de Renesmee Carlie Cullen eh soñado con tener su papel en la pleicula, se que es prácticamente imposible pero lo pensé desde que nació mi segunda primita y se parece mucho a ella por que es de cabello chino, es blanquita y tiene el cabello un poco rojiso por eso yo le digo Nessie de cariño que es como le decían a Renesmee … pero en verdad quiero obtener el papel de Renesmee Carlie Cullen por que asombroso osea es tan linda.

RESEÑA :

Lizzie como el resto de los fans fue descubriendo esta gran historia tan dinamica y asombrosa hasta hacerla de su propiedad…
El descubrimiento de aquello que a los ojos es atractivo , como estos personajes,es toda una carrera,pues en este caso la saga nos da mas y mas cada dia,cada vez que necesitamos paz y abrimos los libros … el descubrimiento diario de nuestra mente y espiritu,es acompañado siempre por eso que nos desñimbra a diario una y otra vez…..El amor por la vida.

Gracias Lizzie!!!!

Leticia Eritier

de mabel

CARTA A CREPUSCULIANAS POR: ISABELLA.

Agosto 5, 2010 en Concurso, Participantes, relatos de mabel

AUTOR: ISABELLA

PAIS: EL MUNDO


Luego de un tiempo de maltrato, los cuales no vienen al caso mencionar, cai en una profunda depresion.

No por pensar cuanto me maltrataba; sino, me preguntaba porque una persona que te decia “te amo” podia transformarse en algo tan malvado. Traigo esto a mi historia porque a la vez que toque fondo, y decidi terminar con el circulo que poco a poco me llevo al abismo me levante sali de mi cuarto, en donde llevaba dias encerrada, y me fui para el cine.

La pelicula del momento era luna nueva y sucedió lo que les contare a continuacion. . . .

Esa noche sentia una fuerte opresion en mi pecho, por mas que pensara en todas las motivaciones que tenia para vivir, sentia que moria poco a poco.

Me levante, me vesti, verifique las tandas del cine y me fui.

Cuando llegue a la sala habiamos tres personas, era un dia en semana y ya la pelcula llevaba un tiempo exhibiendose, pense que la pelicula seria aburrida asi que como queria salir de la rutina decidi acomodarme y vivirmela.

Comenzo y me transporte dentro de ese mundo entre fantasia y realidad .

Pero en el momento en que edward deja a bella en el bosque fue el momento mas culminante para mi.

Fue una mezcla de dolor, depresion, ansiedad, impotencia. Comence a llorar y sentia lo mismo que estaba sintiendo bella en ese momento.

Era como haber descubierto que alguien podia por fin entender mi dolor.

Cuantos dias y cuantas noches pase en el bosque en el cual bella se derrumbo.

El dolor que te produce desprenderte de la persona amada es unico e intolerable.

Cuantos meses bella analizo todo en su habitacion, cuantos dias, cuantas horas.

Yo no dormia, no comia, no sabia a quien recurrir no tenia contacto con sus amistades o familia y a pesar que sabia en mi interior que habia tomado la decision correcta todavia habia mucho dolor y queria pensar que el amor existe y es bonito y no debe morir.

Y llore tanto durante la pelicula que aun cuando llegue a mi casa lloraba.

Senti pena por bella y senti pena por mi misma, a pesar de su dolor acepto y se levanto y decidio proseguir con su vida y busco alternativas para canalizar lo que sentia , para buscar una nueva oportunidad y no darse por vencido.

Fue en ese momento que me refugie en la saga para mitigar mi dolor, salir de mi depresion y ser feliz.

Fue en noviembre cuando vi la pelicula y cuando llego diciembre decidi hacerme un regalo de navidad por primera vez en mi vida.

Me fui de compras y cuando regrese transforme todo mi cuarto con la historia de amor mas fascinante que habia leido.

Desde entonces soy y sere por siempre su fiel fanatica y nunca olvidare como una historia de amor me levanto y me dio muestras de valentia ante la vida y sobre todo me brindo un soplo de vida.

VOTAR POR ESTA HISTORIA

Reseña:


El cuerpo y la mente activa ,dinamica ,llena de energia ,llena el cuerpo ..el alma,asi como lo hace el fuego..
Son la necesidad “vital” para elevar nuestro espiritu y disfrutar de la vida.

El fuego ,la tierra aire y agua son los elementos tradicionales que conjugandolos en armonia nos mantienen en equilibrio en el universo.
ISABELLA…supo salir..encontrar el equilibrio..disfrutar plenamente aunque padeciendo ..asi como lo hacemos todos,debemos enfrentar primero la tormenta para luego coexistir,enfrentarlo en equilibrio y armonia es la clave para una vida integra.

Leticia Eritier

de lety

PAULA PEREZ: “CARTAS A ROBERT PATTINSON”

Julio 31, 2010 en Presentacion de lety

 AUTOR:  PAULA PEREZ

PAIS:http://www.kylie.org.uk/images/flags/Chile.png 
 

Primera carta*

Hoy llegué a casa a eso de las 9:30, luego de haber tenido la mente dormida las anteriores doce horas en el lugar al que le perteneció a otros, los que me pagan por ideas que metieron dentro de mi cabeza los profesores a los que ocasionalmente, puse atención en la universidad.

Abrí la puerta de mi departamento con cierta dificultad, ya que entre las manos tenía el pastel de cumpleaños que me haría recordar que desde hoy tenía treinta, es decir, que mi meta de ser feliz a los veinte, no había llegado a ser una realidad.

Yo tenía sueños ¿sabes?, ¿pero qué tipo de niña no los tiene? No, esa no es la pregunta correcta. La pregunta es: ¿Qué tipo de niña se los cree?

Pateé la puerta tras de mí para que se cerrara y puse el pastel sobre la mesa del comedor en donde aun estaba la media taza de café que desayune esta mañana, como es mi costumbre… completamente sola.

Tiré sobre el sillón mi bolso y los zapatos, caminé descalza hacia el reproductor de música que estaba encendido, una vieja táctica que aprendí de mi padre, un modo de hacer creer a los ladrones que estoy dentro de casa y no fuera protegiéndome de ellos. Aunque el día de hoy, la presencia de un desalmado, no sería del todo inoportuna. He invitado a tantos voluntariamente… que he dejado de contarlos.

Reí para mis adentros un segundo, imaginando la cara que pondría el ladrón cuando le invitara a sentarse en mi mesa para compartir el pastel de chocolate, que por cierto, es mi favorito.

— Pase usted — Le diría.

Tal vez también parpadearía coquetamente extendiéndole la silla en donde podría acomodarse.

— Los anillos y el dinero están dentro del closet, —Agregaría —donde descansan también algunos tesoros que acumulé desde la infancia.

Si, ver la cara del ladrón, sería realmente divertido.

Puse en el reproductor mi disco favorito de Van the man —porque  Morrison, escribe como si me conociera —y enfilé rumbo a la cocina.

Abrí la nevera, no había más que dos lonjas de jamón que por su aspecto, no parecían muy apetitosas ni saludables. Suspiré, lo desenchufé y lo cerré con rabia. Tendré que recordarme hacer una visita al supermercado en la mañana.

Bueno, al menos tenía un pastel.

Con cierto recelo miré la lucecita roja que parpadeaba junto al teléfono, anunciando que alguien se había molestado en llamar y dejar un mensaje. Apreté el botón de play sin mucha ilusión, la única voz que quería oír, seguramente no estaría ahí.

Los primeros dos mensajes, eran de un amable empleado de una tienda, recordándome que había olvidado pagar la factura.

El tercero era de mi madre, disculpándose por no estar conmigo en este día tan importante, me recordó que pese a mi locura, ella aun me amaba.

Mis hermanos también llamaron, me explicaron que cuando uno tiene una familia, es difícil hacer visitas entre semana. Mi cumpleaños tendría que esperar hasta el sábado para ser celebrado.

Nadie me visitaría hoy, porque a nadie le gusta visitar a los tristes, porque la tristeza mancha —tanto o más que el aceite — y yo transpiro tristeza.

Abatida y dolorida, encendí el computador, la única ventana que me conecta con el mundo y me hace olvidar, a ratos, que estoy completamente sola.

Mientras se encendía, revisé las cartas que María dejó en la mesita de la entrada. Las cuentas se acumulan, agua, luz aire, todo lo que por el hecho de estar viva, debería ser gratis. Las estudié una por una, me dejé ilusionar con que escondida entre ellas,  estaría una carta de amor… no había ninguna… para ser sincera… yo ya lo sabía.

Cuando el computador  encendió al fin, me dispuse a revisar mi e mail, no había un sólo mensaje que me entusiasmara en demasía. El siguiente mensaje era una súplica desesperada de una chica a la que no conocía, — o no recordaba — me pedía que votara en una encuesta para elegir el hombre más sexi del planeta Holywood. Pinché el link que me envió y aparecieron mágicamente en la pantalla, siete rostros que no reconocí, pues no me gusta mucho ver peliculas.

Había memorizado el nombre de aquel por quien debía votar: Robert Pattinson, al parecer, el nuevo encaprichamiento de las adolescentes en todo el mundo.

Me detuve a observar la fotografía un largo rato. Ciertamente el chico era guapo. Pero lo que llamó verdaderamente mi atención, fue su sonrisa de niño dentro su rostro de  hombre.

Abrí una nueva ventana y busque en Google su nombre, de inmediato aparecieron millones de entrevistas. Leí varias de ellas y vi otras tantas en you tube. Quedé simplemente fascinada, el chico además de hermoso, ¡era inteligente! — una virtud escasa— También supe que es inglés, que nació en 1986, en fin… El sonido del teléfono me interrumpió, me levanté de mi silla y me dispuse a contestarlo, sabía que era “él”.

— Feliz cumpleaños — Susurró, en cuanto levanté el auricular.

Supuse que “ella” estaba dormida y él, no quería despertarla.

Suspiré.

— ¿Paula?

— Estoy aquí.

— Feliz cumpleaños — Repitió.

— Son más de la una de la madrugada, ya no es mi cumpleaños.

— Lo siento — Musitó — Te compensaré mañana.

— No te preocupes. —suspiré nuevamente.

— Te llamo por la mañana— susurró — Un beso.

Cortó la comunicación.

Me quedé más de un minuto pensando con el auricular en el oído, hasta que un pitido me sobresaltó.

Camine hacia el computador y lo apagué apretando el botón, no tenía prisa, pero tampoco quería esperar.

Busqué un par de velas y las puse sobre el pastel, las encendí y me canté “Feliz Cumpleaños” a mí misma. No las apague, me quedé ahí esperando a que se consumieran, en todo ese tiempo, no encontré ni un sólo deseo para pedir… La llamada logró alejar el apetito, así que decidí que era hora de acostarme.

Encendí el televisor del dormitorio, porque dormir sin voces, es peor que dormir sin almohadas. Ausente estaba el sueño, por lo que me quedé ahí, llorando quietecita, ¿Cuánto llevo advirtiendo que esto pasaría?, no lo sé. Tal vez desde el principio, cuando decidí amar a un hombre enfermo del corazón casi por herencia.

Rogué el sueño, porque dormir es el paraíso, es la desconexión completa, el simulacro. Pero el sueño me evade, se aparta de mí como un hombre de la peste. ¿Dónde fueron mis esperanzas?, ¿mis metas e ilusiones?, ¿dónde fueron los amigos, la alegría, la capacidad de construirme, destruirme y levantarme?..
Al menos antes, cuando lloraba, me sabía persona…

¿Cómo cuidar el trozo de corazón que me quedaba?, ¿Cómo protegerlo de la devastación inminente, segura y completa?

Amando, diría mi madre.

Pero ¿a quién?, no hay un sólo hombre en este mundo que no me produzca nauseas, tampoco hay uno que esté dispuesto a quedarse.

Hay quienes me dicen que soy bonita, pero no acabo de creerlo.

Reí entre dientes un momento, había un nombre que taladraba mi cabeza, era un puerto seguro, porque no me conocía, porque estaba lo suficientemente lejos… convenientemente lejos.

— ¿Y por qué no? —Me pregunté.

Yo podría ilusionarme y amarle a la distancia, podría escribirle mil cartas que no contestaría, podría recopilar los girones que quedan de mí y reconstruirme.

Dejé de moquillar en la almohada y sequé mis lágrimas con las sabanas.

— Dejaré que el amor se haga en mí, poquito a poco, —me dije.

Desde hoy amaré al que todos aman, como un Cristo redentor de carne y huesos. Hoy me confesaré loca, enamorada de un imposible, pero que no osará jamás el destruirme…

…Y así me enamoré del chico de sonrisa ancha, ojos como estrellas de profundidad sin mácula. Mi milagro personal, mi ilusión, mi salvador con nombre propio: Robert Pattinson…

Segunda Carta

Es jueves por la noche y son exactamente las 2:40 am. y el sueño no se ha reportado aun. Tampoco “él”

El aburrimiento siempre ha sido mi enemigo más temido. Él y la soledad, crean el ambiente perfecto para atraer la nostalgia y la paranoia, que se han convertido en las dagas que me guían hacia la autodestrucción, que por años me he negado a enfrentar.
A veces, cuando estoy en este estado, cierro los ojos y finjo recordar que vivo en un lugar muy cerca del mar. Alejada del ruido y las prisas de la ciudad. Un sitio tranquilo, en donde nadie llega a reclamarme lo poco mujercita que he sido. Donde soy yo, y no otra, la que elige las fronteras a las que quiero llegar. Donde son las olas las que me golpean las piernas, la sal la que ensucia mis pulmones y la arena la que evidencia mis pasos… y no sólo los malos.

Un lugar en donde puedo asirme al único cuerpo que me ha sido fiel desde la infancia… Mi guitarra.

Su música, es la base de mi vida. El lapso etéreo que me consuela, me acompaña, me conforta, me abriga y, en cierto modo, también me guía.

En mi anterior verborrea, te ofrecí mi amor… eso de por sí ya es raro, yo jamás hablo de amor directamente. El amor ha sido siempre el fruto doloroso de mis relaciones.

Comienzo encandilada, comportándome como una adulta y luego ¡catapum!… entrego el corazón como una pendeja.

— Eliges mal — Dice la Vale.

Tal vez, puede ser que ella tanga razón.

Me levanto de la cama y enfilo hacia el living.

En el camino, voy pensando en que este departamento es demasiado amplio para vivir única.

Si, es dolorosamente amplio.

Creo que me regalaré una mascota, de esas que mueven el rabo cuando uno mete la llave en la cerradura.

Enciendo el estéreo, me tumbo en el sofá y pierdo la mirada en el pasado.

Recuerdo que en treinta años, me han roto el corazón cinco veces.

La primera, fue en el colegio. Yo contaba quince y él veintiséis.

Aun rio al evocar la mirada horrorizada de mi padre, cuando nos vio llegar con las manos unidas a mi casa.

— Pero si es un viejo— susurró a mi madre en el oído.

— Tú, eres doce años mayor que yo — le recordó ella — y no me pareces un viejo — agregó con ternura.

— Ella es una niña — Insistió él.

Mi madre le miró entre sorprendida y divertida.

— Cuando nació Paula, yo tenía diecinueve y llevábamos algo más de tres años de novios ¿verdad?

Mi padre suspiró admitiendo su derrota.

Ernesto, se quedó con el fin de mis años tiernos, con mis primeros versos de amor y mis primeras lágrimas de dolor.

Él, fue generoso también. Me heredo el delirio por los Blues, me regaló  un DC de Rey Charles, juró que mi futuro era el cantar, me enseñó a escribir y leer música, me arrastro a un enjuiciamiento público y provocó mi única expulsión escolar. — Al parecer, enamorar y enamorarse de un profesor, es un pecado moral en esta sociedad—  Cínicos envidiosos los que osaron condenarme. ¿Quién no ha babeado sobre sus libros oyendo las lecciones de quien les educa?

Patricio — mi segundo amor — era la luz misma.

Lo vi correr sin fatigarse, sin dudar y sin temor, hacia un punto invisible que jamás llegue a entender del todo, y que él nunca alcanzó. Con asombro y orgullo, lo vi también, regalar su ropa y  almuerzo a los estudiantes menos afortunados en la universidad.

Él, sufría de dolores ajenos, de hambre de justicia, de sed de igualdad. Sus valores, idoneidad y superioridad embrujaban a todo aquel que le oía hablar. Sus quimeras, traspasan los fondos de la comprensión humana, revelando a su audiencia, que una ilusión es posible, que los espejismos se alcanzan cuando cierras los ojos,  miras el horizonte y viajas sobre una nube llamada libertad.

Patricio murió un viernes por la noche, su cuerpo quedó tirado en la calle. En su billetera no encontraron más que su dólar de la suerte, cuatro pequeñas fotos familiares, una servilleta con mis labios estampados y dos entradas al primer recital  que asistimos. En su espalda, su guitarra y las partituras con la música que jamás volverá a tocar.

Patricio murió cargando todos sus tesoros. Pasaron años antes de que lograra perdonarle el haberme dejado atrás.

El tercero de mis hombres, ni siquiera merece ser nombrado. Un día cualquiera,  sin aviso, sin tregua y sin piedad, en mi almohada dejó una fotografía y un papel en el que prometía no regresar jamás.

A mi primer marido — Ajeno, por supuesto— Lo conocí mientras magullaba sus dedos en un piano. Intenté, con todas mis fuerzas, no asirme de él. Pero mi resolución fue tan inútil, como patética. Yo le amaba. Recuerdo haber llorado y fregado mi cabeza sobre su hombro, como las mascotas ajenas que buscan el afecto de un extraño. Él sonreía y me sobaba la cabeza como premio de consolación.

Mil veces, acompañé su melodía con mi voz. Una noche, entoné su canción, renuncié al trabajo, tomé mi mochila y volví a mi país.

El quinto de mis hombres, también luce un anillo en su anular. Carcajeo sin parar, cuando le conté que estaba enamorada de la fotografía de un hombre al que no conocía, que no sabía de mi existencia y que tenía seis años menos que yo.

— ¡ni siquiera hablan el mismo idioma! — Bromeó.

— Mi ingles no es tan malo — le aclaré — a demás, dudo que tenga oportunidad de hablar con él.

Frunció el seño.
— ¿Y de que te sirve amarle entonces? — Preguntó mordaz.

— Nadie dijo que el amor debía ser útil — Contesté en el mismo tono.

— Sabes que no logro entenderte.

— Yo tampoco te entiendo— Suspiré. — y aquí estás.

Me miró por largo rato.

— No le conoces— reprocho.

Encogí los hombros.

— Durante estas últimas semanas, he leído cuanta cosa han publicado sobre él, he visto sus películas y he oído sus canciones.

Sonrió.

— Es por eso que no te invitan ni a las bodas ni a los funerales. — Me acarició la mejilla con el dorso de la mano — Analizas a la gente y sacas conclusiones que incomodan.

— Sólo digo lo que pienso — Le expliqué mientras alejaba su mano de mi rostro. — no es mi culpa el acertar.

—  Tienes razón — Suspiró. — ¿Qué es lo que encontraste en él?

— No lo sé — admití — es un conjunto de cosas.

Intentó contener la risa.

— Si te vas a reír prefiero no…

— No, continúa por favor. — me interrumpió —Esto se pone cada vez más interesante.

Suspiré y no quité mis ojos de su rostro mientras encendía un cigarrillo.

— ¿Has oído hablar del cáncer?, — dijo molesto — Las personas responsables no se suicidan de ese modo.

Bufé.

— Las personas responsables, como tú les llamas,  van a casa luego del trabajo, acarician a su esposa y arropan a sus hijos.

— Odio cuando me hablas de ese modo. — Gruñó.

— Odio cuando criticas el que fume — repliqué.

Inhaló un largo aliento y continuó.

— ¿Me vas a contar?

— Ya te lo dije, no lo sé. — Suspiré — Es su modo de enfrentar a las personas. Quizás sea su humor negro, él es tan… inglés.

— No me parece razón suficiente.

Fruncí el seño.

— Es que él tiene todo lo que siempre busqué en un hombre… no lo entenderías porque ni yo lo entiendo.

— No lo conoces — Repitió — Pensé que los ataques adolescentes habían pasado de ti — rió — ¿Te veré gritándole en las esquinas y llorando histérica al verle pasar?

Hice un mohín.

— No seas ridículo por favor… Sabes que no haría eso. — Suspiré — Me estoy enamorando y no quiero hablar más del tema. Él es inteligente, encantador, actúa bien, tiene cierto matiz de ingenuidad y timidez que desconcierta y a la vez seduce. Enamorarme de él será fácil, como respirar o caer. Ya estoy fascinada.

Puso sus manos a ambos lados de mi cara para atrapar mi mirada y susurró:

— ¿Debería sentir celos?

— No tienes por qué, yo no soy tu propiedad.

Forcejee para soltarme de sus manos.

— En este momento eres total y completamente mía.

Caí rendida…por última vez… me juré.

Tercera carta.

Nunca he sido buena para los tiempos, y ningún dato que envuelva dígitos. He aprendido a respetar lo que la memoria elige y me protejo con ello…

Tal vez, esa fue la causa de que olvidara la reunión de hoy. Ya estaba acomodada con todos los artilugios de tortura dispuestos,cuando mi teléfono comenzó a vibrar.

Era la Vale, me decía que ya habían llegado todos y que me esperaban.

— Voy en camino—  mentí y salté fuera de la cama.

No gasté mucho tiempo en revisar mi armario. Unos jeans y una camisa serían suficientes. Me estudié en el espejo unos segundos, mi aspecto sería capaz de enternecer a cualquier madre o abuelita. Sonreí ampliamente al verme.

Está claro que la malicia no se compra en las tiendas… es innata.

Llegué al bar, una hora más tarde.

Ahí estaba yo, rodeada de todos los que fueron mis amigos y enemigos en la escuela.

— Estás idéntica, no has cambiado nada. No me puedo creer que estés soltera— repetía Sergio en mi oído.

No respondí.

Él, estaba mucho más calvo y casado de lo que yo recordaba.

Por más de una hora, fui tema de análisis profundo.

Que no es sano vivir única. Que las mascotas acompañan… No, que esclavizan. Que mi reloj biológico ya esta pitando en reversa. Que hay que enamorarse. Que es mejor no hacerlo… En fin, me sentí la protagonista de mi propio  reality show.

— Pero Paula está enamorada— Intervino la Vale con actitud— Y de su alma gemela.

—Un músico— Gritaron varios a coro.

Torcí el gesto.

Supuse que las intenciones de mi amiga eran buenas, pero ¿Era necesario exponerme de ese modo? ¿Qué diría?

Bueno,  tendrán suficiente material para reír durante el resto de la semana.

Suspiré.

— Si, es un músico— Respondí con recelo.

— Un pianista— se burló Marcela.

— Toca el piano, la guitarra y canta… Bueno, más o menos— Rió la Vale.

— ¿Casado? — Inquirió Andrea con una risita irónica.

Gruñí e intenté amordazar mi lengua. ¿Con qué derecho osaba enjuiciarme?

Ella, con su vida perfecta, con caminos de rosas y sobrevolada  por pajaritos. Ella, la abnegada madre felizmente casada con un hombre infeliz, que rogaba por meterse en mi cama…

— ¿Envidia? — La Vale preguntó mordaz — Tu quisieses tener el encanto, la belleza y la libertad que tiene Paula, a que sí.

— Y las caderas — Se burló Sergio.

Quise que la tierra se abriera en ese momento y me tragara completa.

— Ignórala— Articuló con los labios Marcela, haciendo un gesto con su mano— háblanos de él— me pidió en voz alta— ¿Quién es? ¿Dónde lo conociste?

Me quedé helada, ¿Qué podría decirles sin sonar como una completa desquiciada?

— Lo conoció en internet— Explicó la Vale guiñándome un ojo para que le siguiera el juego— y es guapísimo.

— ¿En internet? — Sergio preguntó divertido.

— Si— Respondí con un hilo de voz.

— ¿Qué hace? ¿Dónde vive? ¿Se juntaron? — Preguntó Marcela con curiosidad.

Suspiré. Si ya había llegado hasta ahí ¿Por qué no contestar con toda la sinceridad que me fuese posible?

— Es inglés— Comencé sintiéndome una completa chiflada. — Creo que escribe discursos políticos, además de ser un excelente músico.

Sergio negó con la cabeza riendo.

— Un hombre muy Paula ¿verdad? — se carcajeó. — ¿cómo puedes enamorarte de un hombre a distancia?

Torcí el gesto.

De  aquí al manicomio pensé.

— En cuanto vi su fotografía, quedé fascinada— Comencé, intentando recordar en donde había guardado el numero de un terapeuta con el que había salido hace unos meses. — Él, es simplemente perfecto— Me acomodé en la silla y comencé con la verborrea— Es un poco menor que yo, pero increíblemente talentoso e inteligente. Pese a ser, dolorosamente atractivo, va por la vida como cualquiera. No es el típico galán avasallador. Tiene una sensibilidad y una timidez que hechiza, envuelve y atrapa. Él, gira universos en mí. Es el hombre ideal para cualquier mujer que se detenga a verlo, y no sólo por su apariencia, ni por su mirada, ni por la compulsiva forma de acomodarse el cabello cuando está nervioso, ni por su sonrisa. Es un todo que no sé explicar… Ag, resulta patético el querer describir con palabras lo que simplemente no puede ser descrito.

— Tú sí que estás enamorada ¿verdad? — Dijo Sergio— si hasta a mi me están dando ganas de conocerlo— Rió. — Pero está en Inglaterra, ¿no podías encontrar a alguien más cercano?, no sé, ¿algún país de Sudamérica, por ejemplo? ¿Cuándo vas a verlo?

Encogí los hombros.

— Supongo que nunca—  susurré.

— Pero ¿no ibas a viajar a Londres el próximo año?— me recordó Marcela— Tal vez…

— Dudo que esté ahí — le interrumpí— Él, viaja muchísimo por su trabajo.

— Y ¿de qué te sirve amarle entonces?— Preguntó Eduardo.

Él, era el segundo hombre que me hacía exactamente la misma pregunta. Supuse que guardaba alguna  relación con la testosterona.

— Amar no tiene por qué ser útil— Volví a contestar— El amor se siente y se entrega, no hay más.

— Pero ¿cómo puedes amar sin tocar?— Insistió.

Definitivamente era un problema de testosterona.

— El amor no es físico, aunque no niego la necesidad— reí— Cuando tú te enamoras, cuando el sentimiento es verdadero y profundo, el cuerpo queda a un lado. El amor no conoce de distancias ni de idiomas, porque no habla, no toca. El amor, simplemente está dentro de ti cuando explota, rodea, protege y acompaña al ser que amas… aunque esté al otro lado del mundo, aunque no te conozca.

— Cursi y empalagosa— Se burló Andrea— No conocía esa faceta tuya. Siempre me pareciste una piedra.

Suspiré.

—  Tú tienes hijos ¿Verdad? ¿No los amas del mismo modo?

— Pero son mis hijos, —  dijo ofendida— por supuesto que los amo, daría la vida por ellos, pero eso es diferente.

— Discrepo — comenté—  el amor es amor, simplemente eso. Los apellidos se los pone el hombre, los condimentos también. Los humanos tendemos a confundir el sexo con amor y no es así. Amar, es disfrutar de la sonrisa del que amas. Amar, es ser feliz con su alegría. Amar, es una mirada que se hace tierna por habito…

— ¿Y tú eres capaz de amarlo aun si él no te ama? — Preguntó marcela.

Estudié un momento mi audiencia suspiré y luego reí con ganas.

— He amado, a más de uno que me ha hecho trizas mientras me juraba amor eterno. — Les aclaré — Pero este no es el caso. Es algo que va más allá, algo que tiene que ver con lo que creo, con mi forma de ver la vida y la existencia.

— Siempre fuiste extraña, jamás logré entenderte— dijo Sergio con ternura revolviéndome el cabello con la mano — pero a ti no hay que entenderte— agregó— sólo hay que quererte.

— Brindo por eso — Agregó Marcela.

Los vasos se chocaron sobre mi cabeza.

Vi, como Andrea me lanzaba una mirada furiosa, y cómo la Vale me miraba preocupada. Baje los ojos a ambas.

Me quedé un largo rato con la mirada fija en los hielos de mi vaso. No noté el momento en que se fueron, tal vez me despedí, no lo sé, ni me importa. Simplemente me quedé en la barra con mi amiga, sintiendo completamente cero.

— ¿Te sientes capaz de manejar? — Preguntó de pronto.

¿Me sentía capaz?

— Si — Mentí— No te demores por mí, creo que me quedaré un poco más.

Suspiró.

—No quiero dejarte así, no te ves nada bien.

— Estoy bien — Mentí esta vez con una sonrisa— quiero quedarme sola, si no te molesta, de verdad… quiero pensar.

Me miró a los ojos con el rostro cargado de preocupación.

— Eso es justamente lo que me preocupa— Me explicó— Pero en verdad debo irme.

—Lo sé, —suspiré —te llamaré en cuanto llegue a casa — Le ofrecí.

No la vi muy convencida, pero se marchó.

Al salir del bar me acomodé en el asiento de mi coche y encendí el estéreo. Mi música favorita estaba ahí, lista para torturarme. Apoye la frente en el manubrio y me rendí.

Es terrible llorar por no poder dormir, pero es más terrible llorar por todos los que duermen tranquilos en sus camas, abrazados a los cuerpos de los que aman.

Dos golpes secos me apartaron de mi llanto. Levanté los ojos sorprendida. Él estaba ahí…

— La Vale me llamó— Me explicó mientras subía al auto y yo me acomodaba en el asiento del copiloto — Estaba preocupada por ti, dijo que no podrías conducir.

No respondí.

Cuando llegamos a mi departamento, me llevó directo al dormitorio.

Terminé como siempre, rescatada de mí misma, por mi príncipe ajeno.

Tal vez algún día él logre entender, que lo que necesitaba esta noche, era un beso en la frente… sólo en la frente…

Cuarta carta.

La Vale está aburrida, me dice que deje de escribirte, que te olvide, que tú jamás leerás mis cartas… que no te interesan. Que eres demasiado alto como para seguir tus pasos, que eres irreal, distante, ajeno, que yo te inventé en un sueño.

Yo lo sé… y no me importa.

Creo que me gusto así, aislada, sin sentido, transparente como un fantasma, de esos que recorren nuestras casas en busca de amigos que al final espantan. Me gusto saltando de letra en letra, dejando trozos de mi propia carne en ellas. Me gusto envuelta en mi pijama de Betty Boo, desparramada en la alfombra con los ojos fijos en el bailoteo de las moscas. Me gusto inconsciente, caprichosamente triste, alejada del modelo ideal de mujer que no me interesó seguir. Me gusto mientras me arrastro tras tu sombra como serpiente asechando  la presa que sabe, no logrará alcanzar jamás, pero que no puede dejar de seguir. Me gusto porque soy simple, porque no aspiro a ser perpetua, porque jamás anhelé menos que hoy. Me gusto imperfecta, pasajera, efímera como un segundo de silencio. Me gusto, porque no sufro por todo ni por todos, porque los muertos no me atormentan, porque mis lágrimas ya no son coléricas, porque  no cargo una mochila de culpas, porque al fin de cuentas, la culpa no sirve para nada. Me gusto hoy más de lo que me gusté jamás y eso… te lo debo a ti.

— Te haces daño a conciencia — Susurró la Vale — Sabes que te quiero y me preocupas.

Reí.

—Tal vez mi cabeza no funcione bien del todo, — le dije encogiendo los hombros— pero vamos, ¿Quién no es un poco desquiciado, paranoico y psicótico en estos días? — Reí una vez más, pero al ver la mueca de sincera preocupación en su rostro suspiré —Luis debe estar extrañándote.

Ella, sonrió ante mi brusco y poco sutil modo de cambiar el tema.

— Tienes razón — carcajeó— seguro que está mascándose las uñas.

— No querrás que el señor detective llegue con su arma y refuerzos a buscarte ¿verdad?

Rió con ganas.

— Se lo debe estar pensando— volvió a reír.

Se levantó del sillón de un salto, tomó su cartera, me besó en la frente y salió del departamento.

Caminé hacia la cocina en busca de algo para comer. El sándwich de tres pisos aun no paraba de dar vueltas en el microondas, cuando oí su llave en la cerradura de la puerta.

Me sorprendí, no esperaba que él, viniese hoy.

— No te esperaba hoy — le aclaré — recuerdo que te pedí que me avisaras cuando pensaras venir, pude no estar sola.

Rió.

—El portero me aseguró que lo estabas —me explicó. —No me hubiese detenido el que estuvieses acompañada— agregó encogiendo los hombros.

Me quedé en silencio. Ya habíamos discutido antes este tema, sin llegar a ningún sitio con ello.

Me giré para ver su rostro.

— ¿Qué haces aquí?

— Te extrañaba, no respondiste ni me llamaste en toda la semana.

Lo miré a los ojos con actitud.

— ¿No te parece que el mensaje era obvio? — Me burlé —No quería hablar contigo.

Me tomó la mano y literalmente me arrastro hasta el sofá. Me senté, abrasé mis piernas y recosté la barbilla sobre mis rodillas.

Él, suspiró al ver mi postura defensiva, se giró hacia el reproductor de música y lo encendió. Nos quedamos en silencio un momento, con las miradas trabadas el uno en el otro, mientras Morrison cantaba la primera estrofa.  Luego él, apago el estéreo, tomó la guitarra que reposaba en la alfombra, se acomodó frete a mí  y comenzó a cantar Have i told you lately that i love you.

Enterré la cara en mis rodillas y me ovillé aun más. Me quedé en esa posición hasta que la canción llegó a su fin.

—Ese es un juego sucio —le recriminé

Acomodó la guitarra en el suelo nuevamente y puso sus manos a ambos lados de mi cara, para atrapar mi mirada.

—La vida entera ha sido un juego sucio para nosotros— susurro a pocos centímetros de mi rostro— si no lo fuese, yo no te amaría del modo en que lo hago o tú no estarías sola…. — Apoyó su frente en la mía un momento y suspiró. — o yo viviría aquí.

—La vida es como cada cual decidió vivirla— le dije con la voz rota— Somos dueños de nuestras decisiones.

Negó con la cabeza sin separar nuestras frentes.

— Yo no sabía que tu existías — susurró — Te hubiese esperado.

— Por favor — le rogué— No quiero… No me gusta…

— Lo sé — Me interrumpió— pero que no quieras admitirlo, no significa que no sea una verdad.

Me deshice de sus manos, me levanté del sofá y caminé hacia mi escritorio. Por casualidad moví el mouse del computador haciendo que la pantalla volviera a la vida. Él, hizo una mueca al ver la secuencia de fotografías en el protector de pantalla.

— ¿Sabes que la Vale tiene una teoría acerca del porqué elegiste enamorarte de él?— Preguntó con los ojos aun puestos en las fotografías. — Ella cree que es un modo de esconder tus sentimientos verdaderos, una manera de volver a tus años adolecentes, a la fantasía de lo imposible— Rió sin un ápice de alegría— Yo no creo eso— aseguró— decidiste amarle con tanta fuerza y con tanta seguridad, porque jamás podrás perderlo; él será por siempre tuyo, y por siempre ajeno.

Se levantó del piso, se repantingó en la silla frente al computador y me acomodó en su regazo.

— Por curiosidad, estuve indagando en internet sobre él. — Sonrió— quería entender. Estamos juntos desde hace casi dos años y no te conozco por comple­to. No sé cómo eres. Pero sé cómo no eres. Y tú no has sido tú durante el último mes. No me cuadraba con tu personalidad el que estuvieses fascinada con un actor de cine. Es cierto que no encajas con los “cánones normales” que se aplican a una mujer, siempre reaccionas de un modo demasiado racional, incluso frío. Es por eso que esta “irracionalidad” me tenía confundido. — Enterró su cara en mi pelo y suspiró— hasta que por fin lo entendí. Luego leí tus cartas y te confieso que me estoy muriendo de los celos.

Me carcajeé ante el absurdo.

No le imaginaba leyendo entrevistas, ni sintiendo celos de un actor de cine.

— ¿Celoso? — Inquirí incrédula— uno siente celos de lo que le pertenece. — Agregué en tono mordaz.

Me besó en la coronilla y me apretó firmemente contra su pecho.

— Eres mía porque te amo, porque te he amado toda mi vida, aun antes de conocerte. — Suspiró— y con esa misma confianza te digo que sé que yo no soy lo que necesitas, aunque sea tu otra mitad.

Bufé.

— Comenzamos con la teoría nuevamente… ¿Sabes que a veces pienso que me hablaste de ella, sólo para poner un paño fresco en tu consciencia? — Le escupí las palabras al tiempo en que tomaba su mano y señalaba el anillo que adornaba su anular.

Él, apartó su mano de las mías y la cerró en un puño.

— ¿También se la contaste a ella?

— Sabes que si pudiera, dejaría todo…

— Jamás te he pedido nada— Le interrumpí — Es sólo que me parece un poco hipócrita de tu parte el que me digas que sientes celos de algo que sabes está totalmente fuera de mi alcance, cuando eres tú el que sale de mi cama para acomodarte en los brazos de la mujer a la que perteneces. — Le tomé la mano nuevamente y volví a señalar su anillo— ella es tu propiedad, ella te juró fidelidad… Yo no te debo nada.

Me deshice de sus brazos, me paré frente a él con la sangre hirviéndome por dentro.

— Te apareces aquí, me cantas, me juras que me amas y ¿para qué? — Chillé— ¿Para llevarme a la cama? — Mientras hablaba, sentía como mi garganta se iba anudando y los ojos se me llenaban de lágrimas—¿Cuánto tiempo te queda?, ¿diez minutos?

Su cara estaba desfigurada de horror, yo jamás había reaccionado de un modo tan brusco, ni tan directo. Inhalé profundamente intentando tragarme el llanto ¿por qué tenían que traicionarme las lágrimas justo cuando necesitaba ser más fuerte? Me odié a mí misma en ese segundo.

— Mira en lo que me convertí — le grité señalándome los ojos — yo no lloraba. Y ahora no hay un sólo día en que no lo haga. —Me sequé los ojos con el dorso de las manos y dejé que la furia me atacara con toda su fuerza — ¡yo no soy esto! —grité incapaz de parar el llanto. —  por supuesto que elegí el amarle para protegerme. Ojalá le hubiese encontrado en la realidad y no en una fantasía…

— ¿Y crees que no lo sé? —Me interrumpió —tú, me hablabas de él, aun antes de que apareciera. Me lo describiste mil veces sin siquiera conocerle. He sentido pánico de que le encontraras desde que te conocí.

—Alégrate entonces de que no lo conoceré —chillé— alégrate de que es un imposible. Alégrate de  que estoy chiflada, ¿te das cuenta de que tengo treinta años y te confesé que amaba a un actor de cine?, ¿entiendes el absurdo? ¡Dios!… ¡Ni siquiera me gusta ver televisión!  Aparte de sentirme ridícula, sentía también una angustia terrible en el pecho, como si una mano me apretara todo lo que estaba ahí dentro. Me di cuenta de que ya no era capaz de controlar los sollozos. No recuerdo haberme sentido tan desprotegida y vulnerable en toda mi vida. Intentaba respirar, pero el aire quedaba atascado en mi garganta.

Se levantó de la silla y caminó hacia mí.

— Paula — Susurró tomando mi cara entre sus manos. Cerré los ojos y dejé caer los brazos a los costados de mi cuerpo. — Él aparecerá, y yo no sé si sobreviviré a eso.

— ¿Por qué no pasas de las palabras rosadas y te centras en lo que viniste a buscar? — Abrí los ojos y le miré fijamente— no necesitas seducirme… ahórrate ese tiempo.

— No te trates así — rogó — jamás te he visto de ese modo, es injusto que…

— ¿Injusto? — Le interrumpí con voz ronca— injusto es que tú estés aquí jurando que me amas mientras tu mujer da vueltas por tu casa angustiada, segura de que estás atrapando delincuentes. Te irás directo al infierno por hacerle esto, y yo contigo.

Se giró rechinando los dientes y le dio un fuerte golpe al muro con el puño.

— ¡Yo estoy en el infierno! — Gritó— ¿crees que soy inconsciente de todo el daño que les hago?, ¿crees que no me importa? — volvió a aporrear el muro, esta vez el cuadro que colgaba de él, cayó al suelo haciéndose añicos. Miles de pequeños trozos de cristal cubrieron el piso.

Se llevó ambas manos a la cara, como si quisiese arrancársela.

— No te muevas — me ordenó extendiendo la mano.

Me miró por un segundo con los ojos vidriosos, luego se sacó la chaqueta y la puso en una de las sillas. Caminó hacia mí, me levanto del piso cargándome como a un bebé, me llevó al cuarto y me tendió en la cama.

— Lamento mucho que tengas esa impresión de mi— susurró sentándose frente a mí, y limpiando la comisura de mis ojos con su pulgar— quiero que sepas que sí te necesito, pero no es por lo que piensas.

— ¿A no?

— No — suspiró — Tú, eres un ser absolutamente impredecible y con un control de sí, que escapa a toda lógica. Muchos, los que no te conocen en realidad, creen que eres insensible. Te ven caminando por la vida con paso firme, sin miedo a nada ni a nadie. Eso aterra, sobre todo a los hombres. El día que te conocí ¿Lo recuerdas verdad?

Asentí con la cabeza, por supuesto que lo recordaba.

Había llevado a un chico con una sobre dosis de droga al hospital y me habían detenido porque pensaban que yo se las había dado.

— Estabas sentada frente a mí, completamente relajada, explicándome una historia que me pareció absurda ¿Quién recoge  a un extraño drogado de la calle y le lleva al hospital arriesgándose del modo en que lo hiciste? — Rió— Sólo tú, por supuesto.

— Me trataste como a una paria— le reproché.

— Estaba haciendo mi trabajo — me explicó — todos los delincuentes son blancas palomas cuando les detenemos. Tu tampoco me trataste muy bien ese día — rió nuevamente — me dijiste que era un obtuso, sobre potente e insensible.

—  Lo fuiste conmigo.

— Lo sé — musitó — y ya me disculpé por eso. Ese fue el día en que descubrí que tú eras a quien buscaba, que tú eras mi otra mitad, que la historia que me había contado mi madre, era una verdad literal.

—  El amor a primera vista— Me burlé. — Si no lo recuerdas, tú ya estabas casado, ya amabas a otra mujer.

— Por supuesto que le amaba, y aun lo hago, jamás te he mentido sobre eso — me aclaró — pero sabes que lo que me pasó contigo es algo completamente diferente, yo te amo porque tú eres una parte de mí mismo, porque alguna vez fuimos un sólo ser.

— No estábamos ablando de teorías acerca de reencarnaciones — le recordé.

— Es verdad — admitió — te decía que tu modo temerario de enfrentar la vida aterra y desconcierta, sobre todo si tenemos en cuenta que eres una mujer.

Hice una mueca y el rió.

— Luis, me dice que serías un excelente mejor amigo, si tu cuerpo no distrajera tanto— se burló y luego suspiró. — cada ves que estamos juntos nos convertimos en un sólo ser, tal y como lo fuimos en el pasado.

La habitación quedó en completo silencio, no supe que decir, ni que argumentar en contra de eso. Yo sabía que lo que él me decía, era una verdad.

Me quedé quieta mientras él acariciaba mi pelo. Podía oír el tic tac de su corazón. Esa era la razón por la que no podía dejarle, esa era la razón por la que lo que está bien o mal había perdido su importancia. Porque acomodada en su pecho, podía dormir del mismo modo que duerme un niño. Seguro de que hay alguien que le ama y que le protege de cualquier mal o cualquier peligro.

 Yo, no reconoceré jamás que su historia de las otras partes es una verdad, aunque dentro de mí lo sepa.

Él, es mi otra mitad,  lo vi en el brillo inconfundible de sus ojos. Lo reconocí en los tuyos también. Espero tener suerte en ésta vida y encontrar a una de mis partes, que sí me pueda acompañar…

 
 
RESEÑA:
 
Todos en algun lugar remoto de nuestra mente y alma buscamos la otra mitad,por mas ahogados ,sumergidos en la noche que estemos lo necesitamos.
Sentimos que lo hacemos muy poco ,pero en realidad con cada despertar estamos buscandolo aunque no lo veamos.Esta vida nos da y nos quita a diario,solo hay que salir a encontrarlo,PAULA PEREZ,es un fiel reflejo de esto que digo,nace y muere cada dia para poder con esto ultimo llegar a lo mas profundo de ese volcan en llamas que es nuestra mente ,nuestro corazon.
Si el mundo hablara con cada palpitar ,latido del corazon,seguramente estariamos todos mas unidos ,mas aca de la realidad.En la busqueda dejamos trozos de nosotros mismos ,tal es asi que en ocaciones deseariamos no seguir intentandolo por que ya nada queda de nosotros con cada perdida,caida,negacion..pero el dia ,la noche transcurre y hay que vivir!!asi que nuestra mente hace el famoso clik y ahi estamos sobre nuestros pies  descalzos ..lo que nos conecta con el mundo que nos rodea.
La felicidad,el amor…quien sabe donde lo encontraremos,la paz el silencio y el exito de nuestra vida depende pura y exclusivamente de nosotros mismos,por ello ama vive y actua en consecuencia …lo tendras todo..y seras en este mundo unico.
 
 
 
 
 
gracias PAULA PEREZ por tu entrega ,esa que damos solo los que vivimos tan intensamente !!!!!
leticia Eritier
 
* Esta Historia “Cartas a Robert Pattinson “ fue Editada de la Versión Original con el Consentimiento de su Autora para que pueda ajustarse a las normas del concurso y se adapte al contenido de la pagina Web.

Por :Jessica Yocelin Martínez López “Un estilo de vida”

Julio 22, 2010 en Concurso, Participantes, relatos de Yocecullen

Nota* Es mi propia historia pero relatada como un  tipo cuento, espero les guste, aquí se relata como empezó mi afición.

 


 

Todo empezó hace un año, las películas de Harry Potter estaban en su mejor momento, yo me encontraba rodeada de fans que se morían por Harry que Harry esto…que Harry aquello…insistieron tanto que me propuse ver la película de estreno la de “Harry Potter y el cáliz de fuego”.

 

-Siiiii!! Oh por dios! Harry es súper sexy!-gritó la chica de al lado, la verdad yo trataba de emocionarme pero simplemente no podía.

 

La película siguió su curso, y de repente TA TAN!! Aparece Cedric Griggory el si era súper lindo! “La película valió la pena por el” pensé.

 

Al salir del cine le pregunté a mis amigas acerca del personaje de Cedric pero ellas solo me decían que no tenía importancia que de cualquier manera el había muerto, y aquél recuerdo de ese chico guapo solo quedó en mi mente.

 

Paso el tiempo y ese actor no se borraba de mi mente, aunque no sabía ni como se llamaba pero me había gustado, en fin un día compré mi revista favorita y me encontré con un póster de algo llamado Crepúsculo, al principio no le puse atención pero al mirar al protagonista me dí cuenta que era el mismo chico de la película de Harry!! Lee el resto de la entrada →

de lety

shuly “La oscuridad del día”

Julio 12, 2010 en Concurso, Participantes, relatos de lety

AUTO: SHULY

Las personas creen que crepúsculo es solo una historia de amor pero para mí es más que eso, es la historia de amor que une a mundos diferentes que al parecer no iba  dar resultado  pero Stephenie Meyer  lo  logro. ella cambio el aspecto de los vampiros y la mayoría de la gente lo acepto .

Cuando yo vi por primera vez crepúsculo fue algo increíble

Ver como Edward y bella se veían también sin temer absolutamente nada que ver el uno con el otro.

Y con los libros se ven un mundo de maravilla que en la película no se ve .Poder con tu imaginación crear cada personaje según tu poder experimentar la maravilla de los libros mientras lees sientes que estas ahí presenciando todo e incluso creando tus propias historias imaginarte y entrar en ese mundo fantástico.

Yo cuando vi por primera vez crepúsculo me quede realmente obsesionada con esto mi familia ya está casada de oírme hablar tanto sobre crepúsculo pero no lo puedo evitar es emocionante leer los libros una y otra vez saber noticias sobre crepúsculo o los vampiros

y luna nueva no me la podía perder pero la verdad en las películas no refleja lo mismo que el libro .

Luna nueva me encanto pero tenía que comprar eclipse luna nueva quedo tan inconclusa y con muchas dudas sobre lo que iba a pasar que necesitaba leer eclipse. Pero al fin me compraron el libro y amanecer fue un alivio saber lo que ocurría después de eso y empecé a leer amanecer antes de acabar eclipse pero solo por partes no tenía idea de quién era renesme así que tuve que acabar el libro y así si comprendí y cuando acabe quería mas deseaba saber más sobre Edward y Bella. Lee el resto de la entrada →